LOS IMPRESCINDIBLES DE JORGE ALBI

Espíritu libre, heterodoxo, librepensador, sociólogo, locutor de radio, presentador, Dj y showman entre otras muchas cosas.
Barraca, Déjate Besar ó 69 Pétalos fueron algunos de los clubs legendarios en los que dejó su impronta. Sus programas de radio emblemáticos como La Conjura de las Danzas o Déjate Besar imprimieron huella en el panorama musical y de los magacines transgresores. Animal escénico, su verbo, oratoria y dotes como presentador diferente le dan una particularidad única. Albi es el auténtico creador de la filosofía "Studio 54" en España. En la actualidad vive entre Madrid y La Habana. He aquí sus Imprescindibles en música:
UN DISCO: "Mirror moves" de The Psychedelic Furs. El grupo de Richard Butler concretó un álbum lleno de canciones gloriosas, en las que destacaba su single Heaven. La voz de su líder y su propuesta musical post-punk convertían su música en todo un corolario de intensidad oscura y luminosa al mismo tiempo, con melodías que envolvían el alma.

UN ARTISTA: El mejor entre los mejores. Siempre pensé que Bowie era el artista perfecto para soñar, amar, viajar, bailar, sentir… y su larga carrera repleta de canciones inolvidables y actitudes innovadoras así lo constata.

UN CONCIERTO: El del grupo James del año 1990, dentro de la fiesta anual de mi programa de radio La Conjura de las Danzas, resultó de una energía apabullante, plagada de canciones que sonaron como himnos. Ternura, familiaridad y entrega convirtieron la fiesta en mágica. Todo ello gracias al carisma de su líder Tim Booth y al buen hacer de una banda de buenas canciones en estudio, pero de sobresaliente en directo.

UNA GIRA: La de The Cure celebrada en 1987 que les trajo por diferentes ciudades españolas, entre ellas la actuación en el pabellón de la Fuente de San Luis en Valencia. "The Kissing Tour". Recuerdo con nitidez la emoción del público entregado a uno de los grupos de mas honesta trayectoria en el mundo del pop. Sus singles fueron coreados como si existiera una sola voz. Fue el camino sin retorno hacia la gloria de Robert Smith y sus huestes.

UNA SALA DE CONCIERTOS: Me parecen todas dignas de aplauso y admiración en estos tiempos difíciles, por el escaso nivel de cultura musical de la ciudadanía y por las pocas ayudas, cuando no por la persecución por parte de la administración. En justicia quisiera destacarlas a todas, porque me merecen el mayor de los respetos, aunque quizá me gustaría destacar a El Sol y a Siroco por su dilatada trayectoria.

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