Llegas a Madrid con A RONDA, el espectáculo que lleva al escenario tu segundo disco, DE RONDA. ¿Qué se va a encontrar el público que acuda a Villanos el próximo 26 de septiembre y qué diferencia esta propuesta de la gira de tu primer álbum, ARDĒN?
Volvemos a la sala Villanos, en Madrid, por fin, año y medio después, con muchísima ilusión y con una propuesta que es muy diferente a ARDĒN. ARDĒN tenía una estética maximalista, muy explosiva. DE RONDA, en cambio, es un disco más personal, más íntimo, más orgánico musicalmente. Por tanto, este espectáculo es una propuesta más minimalista, elegante, más integradora con el público y con la experiencia musical. Es un espectáculo que reivindica la comunidad y la sensualidad en su máxima expresión y creo que eso se va a notar en la sala.
DE RONDA parte de once “estados del cuerpo” y aborda temas como el amor propio, la sexualidad, la celebración o la comunidad. ¿Qué querías contar a través de esos cuerpos y qué papel juega el cuerpo, más allá de la voz, en tu manera de hacer música?
Este disco es como un tránsito por emociones que todas podemos sentir durante una noche de ronda. Cada tema es una sensación diferente, algo que atraviesa diferentes cuerpos en diferentes momentos del antes, durante y después de esas noches. Por tanto, la corporalidad está muy presente en el disco tanto desde lo afectivo como desde lo sexual. Y creo que eso también está muy presente en el escenario que además usa el movimiento y la danza como mecanismos de expresión fundamental.
En A RONDA conviven música en directo, danza, tradición oral gallega, sintetizadores y percusiones tradicionales. ¿Cómo se construye ese diálogo entre elementos aparentemente tan distintos para que formen un mismo lenguaje escénico?
Ese diálogo es justo el objetivo central del proyecto desde que empezó. Hay una búsqueda constante de que las expresiones de nuestra tradición oral, tanto a nivel discursivo como musical, se encuentren con otros elementos y de dar con el punto justo de equilibrio e integración real entre todos ellos, tanto a la hora de escribir canciones como encima del escenario.
La tradición gallega está muy presente en tu propuesta, pero no aparece como una pieza de museo, sino reinterpretada desde el presente. ¿Qué te interesa de llevar la música y la cultura tradicional a territorios electrónicos y contemporáneos?
Creo que la música tradicional es mi lenguaje más primario. Mi educación musical parte directamente de ahí. Y en Galiza tenemos un tejido asociativo con mucho potencial que nos ha acercado a esa música, a esa manera de divertirse, a esa manera de entender el mundo de generaciones anteriores. Por tanto, hay ahí algo que tiene que ver con la identidad. Y creo que por eso toda nuestra creación artística se enmarca siempre ahí y se proyecta siempre desde pertenecer a una comunidad. Y creo que, como ese lenguaje forma parte de mí, se encuentra de manera bastante natural y desde el presente con mis vivencias personales, por ejemplo, o con otras tendencias musicales, como la electrónica.
DE RONDA supone una evolución sonora respecto a ARDĒN. ¿Qué descubriste durante el proceso de creación y producción del disco que después hayas trasladado al directo?
Empezamos DE RONDA en el estudio, precisamente queriendo dejar a un lado la electrónica y el procesamiento digital, explorando más la instrumentación orgánica y sacando todo el partido a la percusión tradicional. Por tanto, hay algo exclusivamente humano en lo musical y creo que esa es la evolución fundamental en DE RONDA. Y en el espectáculo, la filosofía ha sido la misma: que toda la energía dependa exclusivamente de la interpretación de la banda.
Has sido seleccionado para el segundo ciclo de 2026 de AIEnRUTa Artistas, un circuito que busca favorecer la circulación de artistas por salas de todo el Estado. ¿Qué significa para ti formar parte de esta iniciativa y qué importancia tiene poder llevar A RONDA a públicos de ciudades y territorios diferentes?
AIEnRuta es un apoyo importante para dar visibilidad al proyecto, para que mi música pueda escucharse también fuera de Galiza y para generar esa experiencia cercana con el público en las salas. Además, profesionalmente, sería inviable poder hacerlo sin el apoyo de ciclos como este, especialmente para artistas independientes que, además, cantamos en lenguas minorizadas.
Madrid es una ciudad con una escena musical muy diversa y una importante tradición de salas. ¿Qué relación tienes con Madrid y qué te gustaría que descubriera el público madrileño de Mondra después de asistir a este concierto del sábado 26 de septiembre?
Me gusta pensar que salir fuera del circuito gallego ayuda a poner Galiza en el mapa, cultural y musicalmente, y demuestra que poco a poco vamos aceptando que convivimos en un estado plurinacional y plurilingüístico. Ya hemos hecho una parte importante de la gira por el norte de la península. La conexión con el público local siempre es muy bonita, pero además siempre está presente la comunidad gallega emigrada, que estamos en todas partes. La última vez en la [sala] Villanos, el año pasado, prácticamente toda la sala eran gallegos y gallegas. Esperamos que se genere una energía tan bonita como la última vez, que quieran volver y que también haya público local, gente de Madrid que se acerque a celebrar esta RONDA con nosotros.
Después de todo lo recorrido con ARDĒN, DE RONDA y ahora A RONDA, ¿hacia dónde te gustaría llevar el proyecto Mondra en los próximos años?
Estamos pensando en el final de esta RONDA, llevamos tiempo trabajando en nuevos proyectos. Ahora mismo andamos en proceso de un nuevo proyecto escénico y con el único objetivo de poder seguir, muy agradecidos con el público. Seguir escribiendo canciones, creando por y desde aquí para poner Galiza en el mapa.