Biznaga se ha consolidado como una de las voces más afiladas y necesarias del punk-rock cantado en castellano. Su música es una colisión entre la urgencia del punk de los 70 y una sensibilidad melódica cercana al power-pop, donde las guitarras eléctricas cortantes y los ritmos frenéticos sirven de base para himnos que invitan tanto al pogo como a la reflexión. Con un estilo que ellos mismos denominan como una «crónica social», han logrado evolucionar desde un sonido más crudo hacia composiciones más complejas sin perder ni un ápice de su esencia contestataria.
Lo que realmente diferencia a la banda es la carga intelectual y política de sus letras, que funcionan como un espejo de la alienación urbana y la precariedad de la vida moderna. En trabajos como su reciente álbum ¡Ahora! o el aclamado Bremen no existe, Biznaga disecciona con crudeza temas como la crisis de la vivienda, la salud mental y la tiranía de la tecnología. Su directo en escenarios como el de La Riviera en Wegow es conocido por ser una descarga de energía pura, donde la banda y el público se funden en un grito colectivo contra el desencanto actual.