Amante Laffón ha sabido esculpir su propio universo sonoro a base de contrastes: intensidad y sutileza, crudeza y melancolía. El cuarteto de Sevilla debutó en 2022 con un primer disco que respiraba influencias claras —desde la electricidad de Cala Vento y Biznaga, hasta la niebla postpunk de Fontaines D.C. y
los riffs filosos al estilo Strokes—, pero no tardaron en soltar amarras.
Tras una serie de singles bien medidos, la banda ha dado un giro hacia un sonido más personal, más noventero, con una producción que equilibra a la perfección el nervio emocional y la energía cruda. Las nuevas canciones se han grabado junto a Raúl Pérez en La Mina, el vital centro de operaciones del que están saliendo los discos de Biznaga, Niño de Elche, Pony Bravo, Sen Senra, Judeline, etc. Ahora están presentando su segundo disco que saldrá a finales de febrero de 2026
