Tu próximo concierto forma parte de Mujeres en Vivo 2026, el ciclo dedicado a las mujeres de la escena organizado por Madrid en Vivo en colaboración con la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid. ¿Qué significa para ti formar parte de una iniciativa que da tanta visibilidad al talento femenino en las salas?
Para mí es una gran responsabilidad dar este concierto por el público que me va a acompañar. Los artistas hemos de dar voz a los problemas sociales y yo nunca he entendido el hacer música sino es para ayudar de alguna forma sobre todo en los tiempos que corren. Necesitamos más amor y más belleza que nunca. Lo de callarme nunca se me ha dado bien y me considero una artesana de la música valiente y con ganas de hacer un mundo un poquito mejor a través de los testimonios de mis seguidores. Si puedo hacer pensar y remover alguna conciencia ya me doy por satisfecha.
El sábado 7 de marzo te subes al escenario de Jazzville como parte de Mujeres en Vivo. ¿Qué puede esperar el público este concierto tan significativo?
Hay muchas mujeres que se sienten identificadas con las letras que escribo. Este concierto será un recorrido muy emotivo y divertido también de todas las canciones de los álbumes Enbora y Todo . Cada canción tiene una historia dedicada a una mujer en concreto, algunas han sufrido y sufren acoso laboral, otras no eran capaces de salir de un ambiente tóxico o no encontraban motivos para brillar. Algo de esto nos ha pasado a todas en algún momento. A mi también y quizás estos temas ayuden un poco a cuestionarse situaciones de cambio desde una perspectiva positiva y esperanzadora. Hablaré mucho con el público y contaré más abiertamente que nunca el porqué de cada mensaje y agradeceré a todo el público el apoyo y la ayuda que me han brindado a mí hasta ahora.
Se comenta que este podría ser tu último concierto en Madrid por un tiempo indefinido para centrarte en tu tercer disco. ¿Es un «hasta luego» a los escenarios?
Es un “hasta luego” porque no concibo mi vida sin cantar, comunicar y ayudar pero necesito parar unos meses para evolucionar y madurar en mis letras y sonidos. Haré algún concierto en verano que ya tenía cerrado y me meteré en el estudio a grabar como una loca. No quiero caer en lo fácil ni producir hamburguesas musicales, quiero contar desde la verdad y eso requiere tiempo y mucha lectura. Entender lo que pasa en el mundo y a mi alrededor para contarlo con la máxima veracidad posible.
En este concierto vas a presentar tu último single, «No era ella», un tema que aborda la dura realidad de la violencia de género. ¿Cómo fue el proceso de componer una canción con una carga emocional y social tan fuerte?
«No era ella» ha sido sin duda el tema que más me ha costado escribir. Es el testimonio de una seguidora que sufrió de forma directa la violencia de género y conozco cada detalle de esta historia. Hoy puedo entender lo que pudo sentir un poco mejor. Necesitaba dar visibilidad a esta lacra y hacer pensar sobre ello para que estas mujeres sean capaces de contar desde el principio. No están solas y tienen que saber que les vamos a ayudar.
Tus letras siempre han estado muy ligadas al compromiso social, al empoderamiento y a la salud mental, como vimos en «Libertad» hablando sobre la ansiedad. ¿Sientes que la música es tu mejor altavoz para visibilizar estos problemas?
Sin duda es mi mayor altavoz. Me llegan cada día varios testimonios de mujeres que no son capaces de luchar o se sienten reprimidas y adoctrinadas. También ocurre con hombres pero el porcentaje de mujeres es mucho mayor.
¿Cómo empezaste a hacer música y qué te invitó a iniciarte a cantar?
Empecé a cantar muy pequeña en el coro del colegio en Cee (La Coruña) mi pueblo natal. Recuerdo que en mi adolescencia cantar era la forma de evadirme y de mantenerme segura ante la crueldad de algunos compañeros . Tenía una vía de escape ante las injusticias y sentía que en ese contexto ,podía brillar y ser yo misma.
Llevas desde 2020 pisando fuerte en salas madrileñas como Libertad 8, Contraclub o Clamores. ¿Qué papel ha jugado el circuito de salas en tu crecimiento como artista?
Un artista se hace tocando. Recuerdo perfectamente la primera oportunidad que me dio Julián, gerente de Libertad 8, en plena pandemia. No había público, solo una cámara. Me sentí tan bien que pensé: “Aquí me quiero quedar toda la vida”, cantando cerquita de la gente y me da igual que sean 10 o 100. Después vinieron las demás salas y cada vez más gente . Ahora muchísimas veces no conozco al público y pienso : “Venga Ro, lo estás consiguiendo“. Las salas han sido mi laboratorio para crecer y aprender de otros artistas y así espero que sea siempre y que perduren en el tiempo.
¿Qué sensaciones experimenta el artista en un escenario tan íntimo en salas como Jazzville?
Soy una mujer con muchísima energía y carácter y lo doy todo en cada concierto. Creo que sin duda,los ambientes íntimos son mi punto fuerte y dónde más segura aunque también vulnerable a veces. Tener al público a dos milímetros de ti es lo que más me gusta porque comunicar aspectos tan potentes tiene que ser así. Mirándote a los ojos, entendiéndonos.
A lo largo de 2025 has ido compaginando conciertos con la publicación de los primeros adelantos del que será tu tercer álbum. ¿Qué nos puedes adelantar del sonido y la temática de este próximo trabajo?
Mi tercer álbum tendrá mucha raíz. Soy gallega, de mar y de sal y habrá temas en gallego puesto que es mi lengua materna. Adelanto que a nivel sonido, no me encasillo en ningún estilo ,simplemente soy yo en mi máxima esencia y honestidad. Es cierto que si tengo que definirlo ,tendrá influencias jazz y también una producción minimalista e intensa. Así son “No era ella“ y “Non choras por min”, seguiré la misma línea porque es lo que sale de mi.
Consulta aquí la programación completa de Mujeres en Vivo 2026