En este concierto presentarás tu primer disco, AGUA (2025), un trabajo que se describe como “profundamente emocional, fresco y vital” que fusiona canción con géneros como samba, jazz, neosoul y pop. ¿Cómo definirías la esencia que fluye a lo largo del álbum?
Seguramente el hilo conductor de todo el álbum sea mi voz. No como mi voz como cantante, sino como expresión en si misma desde un lugar honesto. Las canciones que forman parte del disco son las que me han removido y me han ayudado. Eso provoca que todos podamos vernos reflejados, desde la ilusión o desde la reflexión, desde lugares distintos, en definitiva.
En tu concierto del próximo viernes 7 de noviembre en Moe, dentro del ciclo PATRONAS 2025, donde presentarás estos nuevos temas con la banda al completo. ¿Cómo afrontas este directo y que puede esperar el público de él?
Estaremos presentando el disco, también estrenando nuevos temas que han nacido en los últimos meses, y algunas versiones que nos tocan muy de cerca. El sonido será distinto al del álbum, que se grabó entre siete músicos, y en el escenario seremos cuatro. Pero al fin y al cabo la esencia se mantiene. Es un viaje a través de distintas emociones, más íntimas, más vitales o más frescas. Eso hace que cada uno conecte con su propia e historia, y quizá alguien incluso quiera bailar, quién sabe.
Tu presentación en directo vendrá acompañada de músicos como Eddie Mejía, Ana Cruz y Andrea González. ¿Cómo es la relación con la banda en el escenario y qué aporta a la interpretación de AGUA en vivo frente a la versión de estudio?
Son músicos increíbles, y además son mis amigos. Es un regalo compartir el escenario con ellos. Son músicos de jazz, y me gusta la idea de que ellos le den esa libertad a las canciones en el directo, más allá de lo pactado y lo estructural de cada tema. Eso hará que las canciones estén mucho más vivas, gracias a esa parte de improvisación. Joni Mitchell es una de mis referentes, y ella grabó varios discos con músicos de jazz buscando precisamente esa frescura, y generando esa fusión tan bonita de esos dos mundos.
Al hablarse de esa mezcla de estilos samba, jazz o pop se apunta a una identidad sonora rica y delicada; tu voz junto a la banda crea un viaje lleno de matices. ¿Cómo se desarrolla tu proceso creativo y dónde suelen encontrar la inspiración?
Tiene varias capas. Desde la esencia o la semilla de la canción, hasta que se viste y se plasma en el disco ocurren muchas cosas. Ese proceso siempre ha sido mío personal, las he presentado a piano y voz, o incluso haciendo una maqueta previa como referencia, pero también hubo una parte de proceso colectivo durante cerca de un año. Les implicaba con el origen de la canción y la historia que había detrás, y entre la banda y yo y vamos dándoles forma a los arreglos. El origen es muy íntimo por mi lado, pero luego me gusta hacerlos partícipes del resultado final y contar con su aportación.
¿Cuáles consideras que son los principales ríos que te han llevado al mar de AGUA?
Yo vivía en Berlín antes de vivir en Barcelona, y gracias a las experiencias vitales y lo compartido con otros músicos, empezaron a surgir las primeras canciones. Ese sería el origen de todo realmente, la necesidad de contar lo que había vivido en ese tiempo. En cuanto a influencias musicales, destacaría a: la brasileña Elis Regina, Esperanza Spalding, Gretchen Parlato, ese concepto de banda de Joni Mitchell que comentaba…
Al final el disco se llama «AGUA» porque me parecía una metáfora muy bella de un elemento que está presente en un montón de estados: transparente, tranquilo, o profundo y oscuro, tranquilo o en movimiento…y siempre esta viva. Y yo con este álbum me he permitido abarcar todas estas partes de mi, a nivel estilístico y a nivel emocional. Como el agua, estamos vivos por esa necesidad de ser un todo formado por varias partes, en estados distintos.
Cantas indistintamente en inglés y en español. ¿Hay algún factor que determine como enfocas las canciones en ese sentido?
Comencé cantando en inglés, que supongo que es una forma de huir de uno mismo, de exponerse menos. Me salían las canciones en inglés. Luego me he ido animando a componer en castellano y me parece mucho más potente y más delicado. Pero hay canciones como «Growth» que me salen en inglés, en función de la sonoridad que demande la canción. Es verdad que ahora si que intento componer siempre en castellano, porque es lo que siento más cercana a mi misma.
¿Cómo te gustaría que evolucionara tu música tras este álbum?
Me veo dividida entre una vertiente más íntima, y otra más producida, como lo que hace Jordan Rakei. Creo que tiraré por lo íntimo, que es lo que más me apetece. Sería muy bonito que mi música llegara a la mayor cantidad de gente posible, por supuesto.
Tu concierto forma parte de PATRONAS 2025, el ciclo con el que las salas de Madrid en Vivo celebran las fiestas de La Almudena con un cartel plenamente integrado por mujeres artistas. ¿Son estos proyectos un verdadero impulso para las mujeres de la escena musical?
Formar parte de este ciclo me ha hecho mucha ilusión. Ojalá este tipo de iniciativas enfocadas solamente a mujeres ya no fueran necesarias. Pero es verdad que generalmente la mayoría de carteles de los festivales están conformados por hombres. Aunque muchas veces hay que ver también si las bandas están conformadas por más mujeres o por más hombres, aunque tengan una líder mujer. Pero en el caso de PATRONAS, está guay que se promuevan estos espacios para las mujeres, que sintamos que tenemos ese lugar.
¿Qué otros conciertos de PATRONAS 2025 recomendarías al público?
Tengo curiosidad por verlas a todas en directo y conocer su música en vivo. Recomendaría todos los conciertos.
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