Enhorabuena por haber sido seleccionado para GPS16. ¿Qué significa este respaldo para Jassy Ojeda y cómo afrontas la oportunidad de acercar tu música a nuevas ciudades gracias a este circuito?
Como Jassy Ojeda ya he tenido la oportunidad de exponer mi música en festivales o eventos grandes de mi ciudad. Como un artista que lleva tan poco tiempo, esto para mí resultaba ya bastante impactante, por lo que podréis imaginar mi reacción cuando fui seleccionado para el circuito. Uno de mis objetivos principales era sacar mi música de Málaga, pero la poca seguridad y los costes que implican mover una banda a otra ciudad eran ya suficientes razones para no haberlo planteado. Por eso mismo esta oportunidad se siente como un regalo perfecto en el punto en el que nos encontramos.
En el marco de esta etapa, tienes dos citas en directo con el público madrileño: el 3 de abril en Vesta y el 2 de mayo en Silikona. ¿Qué sorpresas o dinámica especial tenéis preparada para el público madrileño en estos dos conciertos?
Madrid es una ciudad importantísima en el marco musical. Para mí tener dos conciertos en esta ciudad es una oportunidad única, ya que nuestro planteamiento es movernos lo antes posible a la capital para desarrollar nuestra música. Nuestro principal objetivo es darnos a conocer para que pueda servirnos de puerta de entrada a nuestra nueva etapa.
Por otra parte, últimamente ha empezado a escucharme mucha gente desde diferentes partes del país, esto sumado al planteamiento de mi público usual malagueño de subir a la ciudad para estas ocasiones especiales, hará de estos conciertos un punto de encuentro precioso entre gente nueva y personas que vienen de diferentes puntos del país a verme. Esto es algo que me genera muchísima ilusión y que trataremos de recompensar con varios temas que todavía no han sido publicados, además de muchas dinámicas para hacer el concierto más atractivo, que implican además una subida de nivel en nuestra puesta en escena.
Le das mucha importancia a tu banda de acompañamiento y a los excelentes músicos que te rodean. ¿Cómo es el trabajo de ensayar y adaptar la producción de tus temas de estudio para que cobren una nueva vida en directo en salas como Vesta y Silikona?
Para mí la música es fundamental escucharla directamente de músicos. Eso es algo que siempre me acompañará y definirá mi propuesta. Soy un apasionado de géneros como el jazz o la salsa, donde la maestría musical de los intérpretes es fundamental para transmitir todos los detalles que quizás puedan pasar desapercibidos cuando escuchas las canciones desde tu teléfono.
Siempre he creado mis canciones en solitario y las he producido por mi cuenta, con ayuda de mi productora Anadie. Sin embargo esta vez, Juan María Villa, mi pianista, también está encargado de la producción de muchos de los temas que sonarán en el directo. Junto al uso de secuencias controladas por el mismo creador de las composiciones musicales, el control sobre los sonidos es fantástico y los músicos pueden permitirse jugar sobre las distintas bases de una forma mucho más libre, dando así rienda suelta a todo su potencial. Por otra parte, el trabajo con músicos me ha abierto mucho la mente y me ha hecho mejorar como artista, siendo ahora además en mis producciones mucho más activo y consciente que antes.
Tu propuesta visual es un pilar fundamental del proyecto, destacando el uso del color en tus videoclips y una estética muy ligada al pop moderno. ¿Qué papel juega la imagen a la hora de completar el mensaje de tus canciones?
Pues comenzó como una necesidad comercial y acabó convirtiéndose en una parte fundamental de la creación musical. Últimamente trabajo mucho sobre conceptos a desarrollar. Cada vez concibo la música no solo como algo artístico, sino también como una forma de discurso, como una forma de manifestar ciertas ideas sociales o políticas sobre las que considero que hay que posicionarse. Para llegar a este punto, el cine y la literatura dramática han tenido un gran impacto sobre mis inquietudes artísticas. Películas como “Ciudad de Dios” o “Parásitos” u obras de autores como Lorca o Ibsen, son las que me han hecho llegar a este punto.
De forma inicial, la tristeza que me suscitaba el observar como canciones con vídeos llamativos son las que triunfan, a causa de un panorama marcado por una adicción brutal a la dopamina que nos aportan las redes sociales, hizo que no me quedara más remedio que unirme a esta tendencia. Es aquí donde toda esta influencia cinematográfica pudo encontrar su sitio. Para mí ahora, la música no tiene sentido sin imágenes que la acompañen. Para mí lo visual, ahora se define como la forma en la que se potencia mi mensaje, el soporte sobre el que cobra sentido y en última instancia, es el escenario donde se desarrollan las ideas que creo.
Fusionas distintas influencias y estilos muy diversos como el pop, el flamenco, el R&B, la salsa y lo urbano. ¿Cómo logras mantener un sello de identidad tan distintivo en cada canción, independientemente del estilo que explores?
De primeras comentar que me siento halagado por tales palabras. Creo que, modestia aparte, es una de las cosas que me definen como artista. Para explicar esto, creo que es necesario volver al cine. Mi profesora de la escuela de arte dramático me explicó la clave para comprender esto: “Un actor puede encarnar muchísimos personajes, desde el más grotesco al más sencillo. Pero todos estos personajes los interpreta siempre él, las emociones de dichos personajes son las mismas, ya que provienen de la misma persona”.
Como músico creo que esto es algo parecido. No podría estar toda la vida haciendo el mismo tipo de música, pero al cambiar de género y estilo, no tiene que cambiar necesariamente el que las interpreta. Creo que tengo un sonido vocal muy marcado, pero por otra parte, las melodías vocales de cada uno de los temas que interpreto también las creo yo. Esto hace que mis juegos vocales y en definitiva mi estilo compositivo, siempre estén presentes en mis propuestas, independientemente del género siempre seré yo al final quien las ejecute. Podemos cambiar el personaje, pero no el actor. Podemos cambiar el género, pero no al cantante.
Has mantenido un ritmo de lanzamientos increíble; tras tu LP Colección de Sueños en 2024, ya hemos visto varios sencillos en 2025 como «Baile del Calor», «Llega el Sol» o «No Somos Amigos». ¿Cómo sientes que ha evolucionado tu sonido?
Creo que mi sonido ha evolucionado de la misma forma en la que yo como persona también lo he hecho. Lo mejor de haber empezado tan joven es que me quedan muchísimas cosas por vivir y mi música se convierte aquí en un diario de mi crecimiento personal. Empecé sacando temas a los 18 y no fue hasta los 20 que empecé a tomármelo en serio. Ahora tengo 22, pero al ser estas edades tan intensas y fugaces, escuchar mis primeras canciones se siente como hablar con una parte de mí mucho más pequeña en todos los sentidos. Mi sonido se siente ahora más maduro, con un mayor propósito.
Antes componía por diversión e intuición, cualidades que me parecen fundamentales y a día de hoy trato de seguir manteniendo siempre. Ahora compongo con la idea de convertirme en un gran artista, con la idea de definir un sonido característico y sobre todo con el propósito de trabajar sobre conceptos y necesidades que me resultan inspiradoras para trabajar. A nivel sonoro, mi música también ha evolucionado porque cada vez escucho más música, de diferentes tipos y etapas. También el uso de instrumentos reales en los temas es vital para encontrar esta mejora en las bases sobre las que canto. Esto es posible únicamente gracias a mi trabajo con la banda, por eso siempre recomiendo a todos los artistas que empiezan que no tarden en encontrar a músicos de los que aprender, porque tu concepción sobre la música cambia muchísimo.
Mencionas que buscas dar un «mensaje necesario a la sociedad de hoy». ¿Cuál es esa gran emoción con la que te gustaría que se volviera a casa el público que asista a tus próximos directos?
Pues la verdad es que la respuesta va a variar muchísimo dependiendo de la forma en la que cada oyente quiera recibir el mensaje. Lo bonito de mi música es que si decides quedarte con la parte superficial de la propuesta, puedes disfrutar de los ritmos y salir del concierto emocionado, con ganas de comerte el mundo o simplemente salir de fiesta. Pero para quien quiera una experiencia mucho más inmersiva, creo que esas mismas canciones pueden hacerte pensar, activar una parte racional de tu escucha que quizás pueda hacerte conectar con los mensajes y las propuestas que tratamos de exponer.
Esto de cambiar el mundo mediante mis emociones es una idea perteneciente a mi primer disco “Colección De Sueños”. Este álbum funciona como un proceso de auto conocimiento, una colección de ideas, ritmos musicales y emociones que solo pude encontrar en la música. En este periodo de iniciación musical, me di cuenta de eso mismo, de que muchas emociones como la tristeza o el soslayo solo era capaz de manifestarlas mediante mi música, por eso me parecía bonita la idea de que esas canciones permitieran a los diferentes oyentes despertar tales emociones de la misma forma que al componerlas estas despertaban en mi.
¿Qué nos puedes adelantar sobre el que será tu nuevo disco y los próximos lanzamientos de Jassy Ojeda?
Hay mucho que decir acerca de esta nueva propuesta musical. Puedo afirmar de forma rotunda que es mi mejor trabajo hasta la fecha, de la mano de Juan María Villa, mi pianista y productor con quien comparto autoría de este proyecto. La fusión con este otro artista se da por una razón muy simple: yo soy un artista con ideas desbocadas que necesita algo de dirección y enfoque, por otra parte Juan María es un músico de conservatorio, con un conocimiento musical técnico excelente que consigue complementar perfectamente el sonido que en mi cabeza se plantea. Ahora trabajamos sobre acordes cuyo conocimiento era antes desconocido para mí, musicalmente es un trabajo mucho más interesante.
Por otra parte, ahora el mensaje es claro. Málaga, mi ciudad de origen, es una que aparece en múltiples revistas como la mejor ciudad del mundo para vivir, pero la realidad es mucho más gris. Málaga es una ciudad cada vez más destinada a un turismo clasista, que premia únicamente a quienes tienen dinero que gastar dejando de lado a todos aquellos que vienen a buscarse la vida y sobretodo, a todos aquellos vecinos que habitaban este espacio que ahora trata de convertirse en un paraíso turístico elitista.
Salir por el centro es cada día más difícil, con un ocio nocturno destinado a sacar dinero a extranjeros que no conocen la ciudad en vez de a ofrecer espacios a los habitantes de la ciudad para que puedan construir sus vivencias. Por otra parte, los precios de la vivienda se disparan y vivir en nuestra ciudad cada vez se convierte en un lujo menos accesible a los vecinos de toda la vida.
Nuestra propuesta se ubica en esta problemática, sobre la que planteamos un viaje ficticio a Sudamérica a modo de exilio, como ya hicieron muchos artistas de nuestra tierra huyendo de un país que les era inhabitable. Ahora desde este continente, el disco se plantea como un descubrimiento de esta tierra, viéndose esto reflejado en un sonido completamente influenciado por la música latina, además de contener múltiples cartas de amor al paraíso que hemos tenido que dejar atrás.