Venías de varios años experimentando en distintos proyectos musicales personales. ¿Qué sientes que has encontrado con Estrella Fugaz que quizá no habías encontrado en los anteriores?
Estrella Fugaz mezcla un poco de todos esos proyectos. Siento como si hubiera hecho una limpieza en casa tirando un montón de cosas y que me he quedado con lo que de verdad me apetece, al menos ahora mismo. Lo siento como una síntesis en la que puedo mezclar todo lo que me dé la gana. Creo que ahora manejo un lenguaje que me permite conectar más con los demás y conmigo mismo.
El pasado mes de octubre vio la luz el tercer álbum de larga duración de Estrella Fugaz, Una Casa Espacial Dibujada en un A4 (2025). ¿Cómo valoras la evolución de sonido que hay en este trabajo?
Siempre imagino la evolución como un cambio hacia algo mejor o más complejo pero no creo que esto suceda en mi trabajo. Cada disco es una especie de diario que se adapta a mi estado de ánimo, intereses, recursos que tengo en ese momento, influencias de lo que estoy escuchando o colaboraciones de personas que están presentes en ese tiempo. Al acabar este disco siento que he ido perdiendo interés, respeto e inseguridades con respecto a la mezcla. Ahora siento menos esa necesidad de “sonar bien” porque me he dado cuenta de que no es algo que me interese mucho en realidad, no dedico mucho tiempo a explorar ese mundo. Ahora me siento con más ganas de compartir, sentarme con otros músicos y aprender de ellos. A ver qué pasa en el próximo disco.
El próximo domingo 11 de enero lo estarás presentando en directo, en El Sol, dentro del marco de Inverfest 2026. ¿Qué puede esperar el público de este concierto?
Un sonido un poco más crudo, por supuesto escucharán el disco nuevo entero, y como siempre habrá partes de improvisación libre ruidosa y densa. Habrá colaboraciones de otros músicos y el formato extendido con vientos que solemos llevar en Madrid. En ese sentido sí creo que Estrella Fugaz ha evolucionado, creo que los directos ahora tienen más riqueza, intensidad y solidez.
En cuanto a la producción, parece que te atreves con todo, en tus canciones caben sonidos de lo más variopintos, como demuestran los bloques finales de “Huele a saliva el micrófono” y “La folki”.
Nunca he sido un oyente de estilo, me gusta la música en todas sus formas y me da mucha satisfacción poder probar cosas diferentes. Me gusta explorar, probar y ver qué pasa. Sería muy aburrido no hacerlo así. Los estilos se definen por un montón de reglas y eso es bonito pero es mucho más divertido probar a mezclar todas esas reglas. Tampoco es que haya inventado yo nada, solo disfruto jugando.
Tampoco las letras dejan indiferentes al oyente. ¿Cuánto tiene de autobiográfico “Estás tocando fondo”?
Todas y cada una de las barras [risas]. Creo que para la gente que escucha Estrella Fugaz, las letras son muy importantes. A mí es lo que más me cuesta. Por un lado hablo de mí y me desnudo, cuento cosas muy íntimas, y por otro lado soy exigente. No puedo publicar algo con una letra que no me remueva. No paro de darle vueltas hasta que no me siento seguro al 100%.
En algunas ocasiones haces referencia a Madrid. ¿Cómo crees que influye la ciudad en tus canciones?
Creo que no influye más que cualquier cosa que me rodee. Hablo mucho de lo cotidiano usando un prisma mágico o algo así. Es normal que aparezca la ciudad en la que vivo.
Formando parte del cartel de la duodécima edición de Inverfest, ¿cómo de importante es que este tipo de festivales sigan apostando por las salas y por artistas con proyección?
En las salas se origina todo de lo que se nutren los grandes festivales. Pero los músicos son quienes dan sentido a las salas. Facilitar las condiciones a músicos y salas ayudaría a mantener vivo el tejido cultural de una ciudad y en muchas ocasiones es una tarea que hacen otro tipo de organizaciones como asociaciones culturales o centros sociales. En cualquier ámbito es importante que cuides la infraestructura sobre la que te levantas. No es muy habitual que los festivales se interesen por un proyecto como Estrella Fugaz así que me alegra que Inverfest lo haya hecho.
Ahora, con el final de año, llega el aluvión de listas de ‘Los mejores discos del año’, y Una Casa Espacial Dibujada en un A4 ha sido incluida en alguna de ellas. ¿Cómo encaja el artista el estar o no estar en este tipo de listados?
Sacar un disco cuesta muchísimo trabajo, tiempo y dinero a parte de todo lo emocional que implica. Me imagino a los músicos como niños enseñándole un dibujo a su profe de preescolar. Ahora con las redes sociales hay muchas cuentas melómanas e independientes que prestan atención a un abanico más amplio de propuestas. Las llevan personas que no trabajan en ello, sino que lo hacen por amor y creo que son espacios muy honestos e interesantes porque, en principio, no tienen más interés que la música.
¿Qué otros conciertos de Inverfest 2026 recomendarías al público?
Hay tantos… De los que me vienen a la cabeza: Ezezez, Parquesvr, Begut, León Benavente, Standstill, o Kiko Veneno.