AMPARO SÁNCHEZ (MADRID EN VIVO · 25 AÑOS): «Las salas nos acercan, nos obligan a mirarnos a los ojos con el público, es muy hermoso»

Amparo Sánchez vuelve a Madrid este sábado 26 de septiembre para celebrar los 25 años de Madrid en Vivo con un concierto muy especial en El Sótano. Antes de la cita, la artista repasa su relación con las salas, sus primeros pasos en Madrid y el valor de la música en directo como espacio de encuentro y conexión con el público.

El próximo 26 de septiembre formarás parte del ciclo de celebración de los 25 años de Madrid en Vivo. ¿Cómo afrontas este concierto tan especial en El Sótano?

Con muchas ganas de que llegue el día. Me lleva totalmente a mis inicios a mediados de los 90, lugares pequeños crean ambientes grandiosos de complicidad y energía. Son los lugares donde empecé y donde amo volver.

Las salas han sido fundamentales en tu trayectoria, desde los primeros pasos de Amparanoia hasta tu carrera en solitario. ¿Qué tienen estos escenarios que todavía no puede sustituir ningún?

El contacto real con el público, la cercanía, la verdad de las canciones, los escenarios de las salas nos acercan, nos obligan a mirarnos a los ojos con el público, es muy hermoso.

Tu música siempre ha tendido puentes entre estilos y lugares: ritmos latinos, reggae, blues, sonidos mediterráneos, músicas populares… ¿Sientes que esa mezcla sigue siendo una parte esencial de tu identidad artística?

Así es, tender puentes para estará más cerca, enriquecer los temas fusionando estilos es una manera de admirar y respetar la diversidad cultural que nos emociona y nos hace sentirnos una unidad.

Tu último trabajo fue Ritual Sonoro. ¿Qué significa para ti ese concepto de “ritual” aplicado a la música y, especialmente, al directo?

Acudir a un concierto para dejarte llevar por el poder de la música, cantar con personas que no conoces, pero con las que compartes emoción, saltar cantando y bailando juntas es un ritual, de amor, de unidad, de fuerza.

Madrid ha estado muy presente en tu trayectoria. ¿Qué recuerdos guardas de tus primeros conciertos en la ciudad y qué relación tienes actualmente con su escena de salas?

Los recuerdos de los primeros años con el paso de tiempo son dulces y me traen nostalgia de esa inocencia y de esa necesidad de contar el mundo a través de las canciones. Salas como Café La Palma, El Juglar, Villanos me traen recuerdos maravillosos. Encuentros con otros artistas y un público, el de Madrid, de los más cariñosos. Sigo haciendo salas por todo el país y por Europa, sobre todo con mi repertorio solista.

Han pasado muchos años desde los primeros discos de Amparanoia. ¿Hay canciones de tu trayectoria que interpretas desde un lugar completamente diferente al de entonces?

Afortunadamente me sigo sintiendo identificada con la esencia de las canciones aunque la forma de interpretarlas ha cambiado. Creo que, después de cuatro décadas cantando, tengo un timbre y un tono que me da la seguridad para modificarlas y compartirlas desde otro lugar, más maduro.

En 2025 celebraste el 15º aniversario de tu debut como solista y ahora llegas a Madrid dentro de un aniversario que pone precisamente el foco en la música en directo. Mirando todo ese recorrido, ¿qué ha cambiado más en ti como artista y qué permanece intacto?

Creo que es importante celebrar aniversarios. La música en directo está amenazada en las salas de pequeño aforo. Los grandes eventos venden entradas muy caras y ofrecen un show multitudinario plagado de teléfonos grabando. En las salas pequeñas se vive la experiencia íntimamente y de ahí su importancia. Yo como artista siempre he perseguido con diferentes formatos no perderme la proximidad del público. Permanece mi deseo de compartir a través de las canciones mi visión de esta experiencia que es la vida, para sanar heridas, celebrar nuestra resiliencia y salir del concierto más fuertes, más seguras y más unidas.

¡SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER! DESCUBRE TODAS LAS NOVEDADES

    He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Privacidad

    COLABORADORES

    Ir al contenido