En un ecosistema musical donde la fidelidad de los datos es cada vez más necesaria, la empresa tecnológica BMAT se ha consolidado como un aliado imprescindible para las salas de conciertos de la asociación Madrid en Vivo. Su tecnología de reconocimiento musical no solo está revolucionando la forma en que se audita la música en directo, sino que se ha convertido en la principal garantía para que los artistas reciban una remuneración justa por su trabajo.
El propósito fundacional de BMAT es claro: asegurar que la compensación económica llegue a sus legítimos dueños. Según explica Jorge Viñals, Recording Operations Engineer de BMAT, la presencia de sus sistemas de monitorización en los locales de música en directo es una pieza vital del engranaje de la industria. «BMAT existe para que los artistas reciban los royalties que les corresponden cuando su música suena en cualquier medio. Nuestra participación en las salas de conciertos es fundamental para llegar a más creadores y creadoras, ya que las salas ofrecen hasta 5 veces más variedad de artistas que las televisiones y radios», señala.
Además de garantizar la música en vivo y de crear comunidad, estas salas son un hervidero de diversidad musical. Viñals subraya que «la única forma de que estos artistas reciban los royalties que les corresponden es que las sociedades de gestión tengan los datos de uso reales en estos espacios». En ese mismo sentido, Hugo García, Responsable de Comunicación y Programación de Moby Dick apunta que la tecnología de BMAT es «especialmente importante para los artistas y creadores de música, permite que el reparto de derechos de autor se haga de una manera más justa y proporcionada. Un artista o una canción no solo se consagra en redes sociales o radios, también en los bares y discotecas donde la gente descubre música, la baila, la disfruta…por lo que es vital registrar qué se está pinchando en las salas».
Instalar la tecnología de BMAT no solo asegura a las salas el cumplimiento estricto de las leyes de propiedad intelectual, sino que refuerza su compromiso ético con el sector. Sin embargo, el valor añadido va mucho más allá gracias a Vericast, la poderosa herramienta de datos desarrollada por la compañía. Desde BMAT detallan cómo esta plataforma permite a las salas optimizar su negocio obteniendo una «visión completa del impacto que tiene la música en su operativa»:
La perspectiva de las salas es clara, según expresa Hugo García desde Moby Dick sobre la utilidad práctica de esta herramienta: «de esa base de datos que se genera en la que se puede consultar qué es lo que suena en la sala, qué temas son los más pinchados, qué canciones nunca faltan. En una sala como Moby, en la que los dj’s son bastante permeables a las demandas del público y se suelen atender peticiones, los datos que ofrece BMAT son un fiel reflejo del gusto del público».
La relación entre BMAT y Madrid en Vivo, forjada en 2022, ha demostrado ser un caso de éxito rotundo basado en una visión compartida y un profundo respeto por los artistas. «Gracias a la colaboración con Madrid en Vivo no solo hemos aumentado nuestra presencia en la capital, sino que su onda expansiva nos ha permitido acceder a otras asociaciones, como ACCES o Murcia Live», celebra Jorge Viñals, destacando que «el trabajo asociativo es fundamental para el sector, e ir de la mano con una entidad pionera como Madrid en Vivo es sin duda un privilegio».
Para BMAT, entender las particularidades de cada local ha sido clave para perfeccionar su servicio. «BMAT es un partner tecnológico que actúa como un sistema operativo para la industria musical, un ecosistema complejo en el que muchas partes necesitan hablar entre sí y no todas hablan el mismo idioma. Gracias a Madrid en Vivo conocimos la dinámica singular de las salas de conciertos y a día de hoy podemos decir que dominamos el lenguaje y que vamos a seguir hablando con todo el ecosistema para seguir aportando valor.» Con esta sólida base en Madrid, BMAT demuestra que la tecnología, cuando se diseña con empatía hacia los creadores y los espacios que los acogen, es el mejor instrumento para afinar el futuro de la industria musical.